
2025: El año del “AI Slop” y el futuro de la creatividad digital
Este año quedará marcado en la historia digital por una razón peculiar: fue cuando el término “AI slop” saltó de los foros especializados a la conversación cotidiana. La expresión, que literalmente significa algo como “sopa aguada” o “comida de mala calidad”, terminó describiendo perfectamente esa avalancha de contenido generado por inteligencia artificial que inundó nuestras pantallas. Imágenes con dedos de más, videos con movimientos extraños, animaciones que no terminan de convencer. La democratización de las herramientas de IA trajo consigo una paradoja: todos podíamos crear, pero no todo lo que creábamos valía la pena.
Porque eso fue precisamente lo que pasó en 2025. Cualquier persona con un celular en la mano, desde tu vecino hasta tu tía que apenas usa el teléfono para algo más que WhatsApp, pudo generar imágenes, videos y hasta emojis personalizados. Las barreras técnicas cayeron de golpe. Pero la facilidad de acceso no garantizó calidad. El AI slop fue el precio que pagamos por esa primera etapa de exploración masiva, donde la curiosidad chocó con las limitaciones de la tecnología y, seamos honestos, con nuestra propia curva de aprendizaje.
Sin embargo, algo cambió hacia finales del año. Las herramientas mejoraron dramáticamente. Plataformas como Nano Banana comenzaron a ofrecer resultados que, francamente, dan miedo de tan buenos. Ya no hablamos solo de imágenes decentes, sino de videos y creaciones visuales que rivalizan con producciones profesionales. La diferencia entre lo real y lo generado por IA se volvió cada vez más difusa. Empezamos el año ahogándonos en un mar de contenido mediocre, pero lo cerramos con herramientas capaces de producir cosas impresionantes.
Aquí está el detalle: la tecnología está disponible para todos, pero saber usarla es otra historia. Ya no se trata solo de tener acceso a la herramienta, sino de entender cómo sacarle provecho. La imaginación y el criterio se convirtieron en los verdaderos diferenciadores. Porque todos podemos generar contenido, pero no todos podemos generar buen contenido.
¿Qué viene para 2026? Si algo aprendimos este año, es que el ritmo de mejora es vertiginoso. Las herramientas seguirán evolucionando, el contenido generado por IA será más sofisticado y abundante. Pero esa evolución trae consigo un desafío inevitable: tendremos que cuestionar todo lo que vemos. En un mundo donde la perfección puede fabricarse en segundos, lo imperfecto y lo espontáneo podrían convertirse en la nueva forma de autenticidad. Lo casual, lo crudo, lo menos pulido podría ser precisamente lo que nos haga sentir que algo es real.
Esta búsqueda de lo auténtico no es nueva. Ya en 2023, el diccionario Merriam-Webster eligió “authentic” como palabra del año, señalando nuestra creciente necesidad de encontrar lo genuino en medio del ruido digital. Hoy, con estudios que muestran que más del 20% de los videos que ven nuevos usuarios en YouTube son AI slop, el contraste es evidente. Pasamos de consumir “sopa digital” a necesitar un ojo más crítico para distinguir qué vale la pena y qué no.
El AI slop de 2025 no fue un fracaso. Fue un paso necesario, una etapa de transición inevitable. Nos enseñó que la tecnología puede hacer casi cualquier cosa, pero que la imaginación y el criterio siguen siendo irremplazables. Las herramientas están aquí, son accesibles y cada vez mejores. El futuro de la creatividad digital está en nuestras manos. La pregunta no es qué puede hacer la IA, sino qué vamos a hacer nosotros con ella. 2026 nos dará la respuesta.
Egresado de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación por el ITESO (México). Cuenta con más de 8 años de experiencia en marketing digital, especializado en gestión de redes sociales, edición de video y estrategias de contenido. Ha participado en varias campañas electorales. Colabora regularmente en proyectos relacionados con tecnología y comunicación digital.



